El sector de la refrigeración y la climatización en España se encuentra en plena transformación. La transición hacia tecnologías más sostenibles ya no es una opción, sino una obligación normativa impulsada tanto desde Europa como desde el ámbito nacional. En este contexto, el Gobierno español está elaborando un nuevo Real Decreto que afecta a los gases refrigerante, cuyo borrador ha pasado por fase de información pública y cuya aprobación definitiva se prevé en breve.
Este futuro Real Decreto supondrá un cambio estructural en la regulación del sector, sustituyendo al actual marco normativo vigente desde 2017 y alineando la legislación española con las exigencias europeas más recientes.
Un cambio normativo impulsado desde Europa
El origen de esta nueva normativa se encuentra en el Reglamento (UE) 2024/573 , desarrollado sobre el Pacto Verde Europeo. Este reglamento introduce medidas mucho más estrictas para reducir las emisiones de gases con alto potencial de calentamiento atmosférico (PCA o GWP) y establece un calendario de reducción progresiva hasta su práctica eliminación a mediados del siglo XXI.
Para adaptarse a este nuevo marco europeo, España necesita actualizar su legislación interna. Por ello, el nuevo Real Decreto derogará el actual RD 115/2017, que hasta ahora regulaba la comercialización, manipulación y certificación de los profesionales que trabajan con estos gases.
El objetivo principal es claro: reforzar el control sobre el uso de los gases fluorados, reducir su impacto ambiental e impulsar la transición hacia alternativas más sostenibles.
Un nuevo enfoque: más control, más trazabilidad
Uno de los pilares del nuevo Real Decreto será el refuerzo del control sobre toda la cadena de valor de los gases refrigerantes. Esto incluye:
- La comercialización de gases fluorados.
- La venta e instalación de equipos precargados.
- La actividad de distribuidores e instaladores.
El borrador establece que la venta de estos gases quedará limitada a empresas y profesionales debidamente habilitados, lo que introducirá un mayor rigor administrativo en el sector.
Además, se incorporarán nuevas restricciones relacionadas con el PCA de los refrigerantes, limitando la puesta en el mercado de equipos que utilicen gases con alto impacto climático cuando existan alternativas viables.
En definitiva, se trata de pasar de un sistema relativamente flexible a uno mucho más controlado y supervisado.
El impulso definitivo a los refrigerantes naturales
Otro de los grandes ejes del nuevo Real Decreto es el fomento de refrigerantes alternativos, especialmente aquellos con bajo impacto ambiental.
El texto favorece explícitamente el uso de soluciones como:
- CO₂ (R744).
- Amoníaco (NH₃).
- Hidrocarburos como el propano (R290).
Este cambio responde a la necesidad de reducir el uso de los tradicionales HFC (refrigerantes hidrofluorocarbonados), que han sido durante décadas el estándar en refrigeración pero presentan un alto potencial de calentamiento global.
La transición hacia estos nuevos refrigerantes no será inmediata, pero sí irreversible. De hecho, las restricciones europeas ya están limitando la instalación de equipos con gases de alto GWP y reduciendo progresivamente la disponibilidad de estos refrigerantes en el mercado.
Formación y certificación: un cambio profundo para los profesionales
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo Real Decreto será la transformación del sistema de certificación profesional.
El borrador introduce un nuevo esquema de certificaciones dividido en diferentes categorías (como A1, A2, B, C, entre otras), en función del tipo de instalación y del refrigerante utilizado. Estas certificaciones estarán adaptadas al nuevo reglamento europeo y serán válidas en todo el ámbito de la Unión Europea.
Además, el nuevo modelo incluirá:
- Programas formativos más homogéneos.
- Actualización periódica de competencias.
- Posibles recertificaciones obligatorias a lo largo del tiempo.
Este cambio tendrá un impacto directo en miles de profesionales del sector, que deberán actualizar sus competencias para poder seguir operando en un entorno cada vez más exigente.
Estos certificados sustituirán a los anteriores, como el de manipulador para equipos de hasta 3 Kg que se obtenían tras hacer el curso RITE y obtener el carnet RITE o el de manipulador para equipos de cualquier carga que se obtenía tras hacer el curso RITE, obtener el carnet RITE y realizar el curso PF1.
Registro electrónico y trazabilidad total
El borrador también introduce la creación de un registro electrónico unificado que centralizará la información de todo el sector.
Este registro incluirá datos sobre:
- Empresas habilitadas.
- Profesionales certificados.
- Centros de formación.
- Equipos instalados y usos específicos
La finalidad de este sistema es mejorar la trazabilidad de los gases fluorados y garantizar una mayor transparencia en su utilización. De este modo, las autoridades podrán controlar de forma más eficaz las emisiones, detectar irregularidades y aplicar la normativa con mayor precisión.
Mayor exigencia en control de emisiones y obligaciones
El nuevo Real Decreto también reforzará las obligaciones relacionadas con la prevención de emisiones. Esto implicará:
- Mayor control de fugas en instalaciones.
- Reforzamiento de los requisitos documentales.
- Seguimiento más exhaustivo del ciclo de vida de los gases.
Estas medidas están alineadas con la normativa europea, que busca reducir las emisiones no solo en la fabricación de los gases, sino también en su uso cotidiano, donde se producen la mayoría de las fugas.
Lo que viene de Europa: restricciones que ya están en marcha
Es importante destacar que muchas de las limitaciones más inmediatas no provienen directamente del Real Decreto español, sino del propio Reglamento europeo.
Entre ellas destacan:
- Restricciones a la instalación de nuevos equipos con alto GWP.
- Prohibiciones en el uso de gases fluorados en mantenimiento a partir de ciertos umbrales.
- Reducción progresiva de las cuotas de HFC disponibles en el mercado.
El Real Decreto, por tanto, actúa como herramienta de implementación en España, estableciendo cómo deben aplicarse estas normas en la práctica.
Situación actual del borrador
El proyecto de Real Decreto fue sometido a información pública en 2025, permitiendo a empresas, profesionales y organizaciones del sector presentar alegaciones.
A fecha actual, el texto sigue en fase de tramitación, pero su contenido está ya bastante definido. Todo apunta a que su aprobación definitiva se producirá en el corto plazo, por lo que el sector debe prepararse para su entrada en vigor.
Impacto real en el sector
La aprobación de este nuevo Real Decreto tendrá consecuencias significativas a todos los niveles:
Para empresas e instaladores
- Incremento de requisitos administrativos.
- Necesidad de habilitación y registro.
- Adaptación a nuevas certificaciones.
- Mayor control en la actividad.
Para la tecnología
- Sustitución progresiva de HFC.
- Apuesta por refrigerantes naturales.
- Rediseño de equipos.
Para el mantenimiento
- Limitaciones en la recarga de ciertos gases.
- Aumento del coste de refrigerantes tradicionales.
- Mayor exigencia en control y documentación.
Conclusión
El nuevo Real Decreto sobre gases refrigerantes marcará un antes y un después en el sector de la refrigeración en España. No se trata únicamente de una actualización normativa, sino de un cambio profundo en la forma en que se diseñan, instalan y mantienen las instalaciones frigoríficas.
La combinación de normativa europea y nacional está acelerando una transición que ya es imparable: la sustitución de los gases de alto impacto ambiental por soluciones más sostenibles.
Para las empresas y profesionales del sector, la clave estará en anticiparse a estos cambios, adaptarse con rapidez y apostar por la formación continua. Aquellos que lo hagan no solo cumplirán con la normativa, sino que estarán mejor posicionados en un mercado cada vez más exigente y orientado hacia la sostenibilidad.
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