DCD Centro de Formación en Móstoles apuesta por las energías renovables.

 

DCD SL en su afán de renovarse está realizando unas mejoras en sus instalaciones tales como: reformar el aula principal dotándola de las nuevas tecnologías, totalmente informatizada y climatizada, una zona de soldadura con nuevas cabinas de trabajo y equipos de soldaduras. También se están habilitando los talleres de instalaciones térmicas y frigoríficas a los últimos avances tecnológicos.

Entre estas reformas que se están efectuando está la incorporación de una caldera de biomasa que se encargará de calefactar las aulas del centro. Dicha caldera sustituirá a una caldera de gasoil.

La caldera de biomasa es aquella que utiliza como combustible los restos orgánicos provenientes de fuentes renovables. Estos restos que se usan pueden ser huesos de aceituna, cascaras de nuez o almendra, los desechos de podas y talas o restos de la industria de la madera. Incluso nuestros restos en los parques de nuestras ciudades pueden ser aprovechados como biomasa.

En la actualidad está triunfando el uso del “pellet”. Éstos se obtienen de la compresión de los residuos orgánicos, básicamente de serrines y astillas, son productos manufacturados, dependemos de un suministrador.

Para elaborar los “pellets” no se usa ningún aditivo, ya que se utiliza la propia lignina como aglomerante. El resultado final es un producto de alta densidad y con un gran poder calorífico, se parece mucho a una boquilla de un cigarrillo.

Al quemar los pellets producimos energía térmica, utilizada por ejemplo para calefacción y agua caliente sanitaria. En la combustión se libera, entre otros gases, CO2   que ha sido captado previamente de la atmósfera por la biomasa, es por ello que la emisión de CO2 a la atmosfera tiene un balance neutro.

Los pellets se suelen suministrar en saco de 15 kg y el precio del kilo de pellet suele rondar entre 0,20 y 0,35 céntimos de euro, dependiendo de la cantidad y del suministrador. Utilizar los sacos de pellets es la forma más cómoda para usuarios con pequeño consumo, ya que estos sacos son muy manejables, y cualquier persona puede vaciarlos dentro de la caldera.

En cuanto al asunto económico la inversión inicial a realizar puede llegar al doble que la instalación de una caldera de gasoil.

Esto nos puede retraer a la hora de decidirnos por una u otra, pero tenemos que tener en cuenta también en la actualidad la diferencia existente en el coste del combustible. Según algunos estudios aproximadamente en un año gastaríamos el doble en gasoil, por lo que en 5 años habríamos amortizado la inversión inicial de la instalación de la caldera de pellets y empezaríamos a ahorrar dinero. “Pero” para que esto ocurra no deberá aumentar el precio de este combustible para igualarlo con el gasoil tal y como pasó hace unos años con el gas natural que estaba más económico que el gasoil y en la actualidad están muy similar.

2018-01-08T09:24:11+00:00 14 julio, 2014|0 Comentarios

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