Los refrigerantes más habituales siguen subiendo de precio ¿Qué alternativas hay?

Los instaladores y las empresas de climatización y/o frio tanto industrial como comercial están comprobando atónitos como los precios de los refrigerantes más usados se han disparado cuadriplicando de media el que tenían hace un año. Si a esto sumamos el efecto que está teniendo el impuesto de gases fluroados (que ahora se encuentra aplicándose al 100 %) hace que cada día que pase los profesionales se pregunten por qué está ocurriendo esto y como poder solucionarlo ya que los números empiezan a no cuadrar.

Veamos en primer lugar por qué están subiendo los precios de los refrigerantes:

El reglamento europeo (CE) n.º 517/2014 (F-GAS) está obligando por medio de un calendario a reducir poco a poco los refrigerantes de tipo HFC (hidroclorofluorocarbonados) de alto PCA (poder de calentamiento atmosférico) que son los más perjudiciales para el calentamiento global. Esta obligación se hará para ciertos refrigerantes que producen el conocido efecto invernadero.

Estos refrigerantes fabricados por síntesis (entre los que se encuentran los conocidísimos R410A y R407C) deberán ser eliminados de manera gradual desde 2014 hasta 2025 en que quedarán prohibidos (incluso antes en 2020 se prohibirá el R404A) por lo que cada año se va a permitir menos la fabricación con lo que consecuentemente los precios van a subir (ya están subiendo) como la espuma.

A modo de ejemplo en 2018 habrá que reducir al 40 % el uso de esos refrigerantes con respecto a 2014 como norma general.

¿Qué soluciones tomar?

En primer lugar, usar refrigerantes HFC con menos PCA como el R32 o el R134a, u otros que son HC (hidrocarburos) como el R600a (isobutano) u otros tipos similares o categorías nuevas que los fabricantes tienen en estudio. Los precios de estos no deberían aumentar considerablemente en los siguientes años.

Además, deberemos prevenir las fugas en los equipos e incluso las perdidas accidentales de los mismos. Llevarlos a un gestor de residuos también nos eliminará dolores de cabeza en cuanto al tema del impuesto, recordemos que básicamente (ya sabemos que no es así exactamente, pero vale como aproximación) kilogramo de refrigerante reciclado es impuesto de ese refrigerante que nos quitaremos de abonar.

Solo nos queda esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos y esperar que a los profesionales de la climatización y el frio les den un respiro en cuanto a normativas nuevas que cumplir.

 

2018-02-21T12:50:00+00:00 21 febrero, 2018|0 Comentarios

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